Un mundo creado para ellos

Aquí la fotografía también es un juego ...
Una sesión infantil no consiste en sentar a vuestro hijo delante de una cámara y decirle que tiene que hacer.
Aquí jugamos. A veces utilizaremos objetos, otras veces inventaremos pequeñas historias o juegos sencillos que hagan que se olvide de que hay una cámara delante.
Yo iré guiando la situación para conseguir las fotografías que tengo pensadas, pero dejando siempre espacio para que cada niño responda a su manera. Puede que siga el juego exactamente como imaginaba, puede que haga algo completamente diferente incluso seguramente que una mirada, un gesto o una ocurrencia termine convirtiéndose en una de mis fotografías favoritas.
Por eso no necesito que sepa posar ni que permanezca quieto, solo necesito que participe, que explore y que se deje llevar. Porque cuando una sesión se convierte en un juego, las fotografías dejan de parecer fotografías posadas y empiezan a contar quién estaba realmente delante de la cámara.
Mira lo que podemos hacer ...
Quizá todavía no nos conocemos, así que quiero invitarte a descubrir algunas de las fotografías que he creado en estas sesiones.
Encontrarás escenarios muy diferentes, historias distintas y, sobre todo, niños siendo ellos mismos dentro de cada uno de ellos.
Porque aunque cada fotografía parte de una idea que yo ya tenía en mente, nunca sé exactamente qué ocurrirá cuando el juego empiece.
Pasa las fotografías y descubre todo lo que puede surgir cuando un escenario se convierte en un juego.

Una fotografía pensada antes de que empiece la sesión ...
Antes de que vuestro hijo llegue al estudio, yo ya sé qué quiero contar con cada escenario.
Pienso en la luz, la composición, los elementos que formarán parte de la escena y también en cómo quiero trabajar la fotografía después en edición. No improviso la imagen cuando llegáis: la fotografía empieza mucho antes de pulsar el disparador.
Durante la sesión, mi trabajo consiste en llevar esa idea a la realidad a través del juego. Busco la manera de despertar su curiosidad, conseguir que mire hacia donde necesito o provocar ese gesto que encaja perfectamente con la fotografía que tengo en mente.Y después llega la parte que no puedo planificar: lo que vuestro hijo decide hacer.
Porque una cosa es la fotografía que imagino y otra, mucho más interesante, todo lo que ocurre cuando esa idea se encuentra con una personalidad real.

¿Cuándo es el momento para hacer esta sesión?
No hay una edad concreta para hacer una sesión infantil.
El momento llega cuando vuestro pequeño ya camina, se mueve con libertad y puede interactuar con el escenario.
A partir de ahí, cada edad ofrece algo diferente. Los más pequeños descubren cada elemento con curiosidad, mientras que los mayores pueden participar más activamente en los juegos y las pequeñas historias que creamos durante la sesión.
Por eso no busco que todos los niños hagan lo mismo. Adapto el juego, el ritmo y la forma de dirigir la sesión a la edad y, sobre todo, a la personalidad de cada uno.
Porque el escenario puede ser el mismo, pero la fotografía nunca lo será.

NUESTRAS COLECCIONES
Cada sesión está pensada para crear una colección de fotografías que podáis disfrutar hoy y conservar durante muchos años.
He preparado diferentes opciones para que podáis elegir cómo queréis guardar estos recuerdos, desde una selección de fotografías digitales hasta una colección más completa con copias impresas y álbum.
Sea cual sea vuestra elección, la experiencia y el cuidado que pongo en cada sesión son los mismos. Lo que cambia es la forma en la que vais a conservar el resultado.

Si te imaginas a tu pequeño dentro de uno de estos escenarios, solo tienes que escribirme.
Te contaré cómo trabajo, resolveré cualquier duda que tengas y veremos juntos la disponibilidad para encontrar el momento que mejor encaje. A partir de ahí, yo me encargo de preparar todo lo necesario para crear una sesión pensada especialmente para él.
¿Empezamos?
